Tras el éxito del K3, Kia redobla la apuesta con el K4: más grande, más tecnológico y con las máximas calificaciones de seguridad internacionales. Llega en dos versiones desde 33.000 dólares. Te compartimos las info clave del nuevo sedán compacto.
Tras el éxito rotundo del K3, que logró que muchas mujeres volvieran a poner a Kia en su radar, la marca coreana redobla la apuesta con el K4, un sedán de origen mexicano que busca establecerse como el referente en espacio y seguridad dentro de su categoría. Ya está en los concesionarios y te contamos todos los detalles.
Kia Argentina lanzó el nuevo K4 para competir en un segmento donde el espacio interior y la carga tecnológica son los principales argumentos de compra. Sus rivales directos son el Toyota Corolla, el Nissan Sentra, el Peugeot 408 GT y el flamante Chery Arrizo 8 PHEV, entre otros. El K4 llega en dos versiones: EX y GT-Line, ambas importadas desde México.
El K4 destaca principalmente por sus medidas. Con 4,71 metros de largo, 1,85 de ancho y una distancia entre ejes de 2,72 metros, se posiciona como el sedán más amplio de su categoría. Eso se traduce en espacio real, especialmente para las pasajeras de atrás — las piernas no quedan apretadas ni en los viajes largos. El baúl tiene 508 litros, una capacidad competitiva tanto para el uso urbano como para salir de vacaciones.
El diseño exterior sigue la filosofía Opposites United de Kia: líneas marcadas, silueta fastback (ese techo que baja en diagonal hacia la cola, que le da un aire más dinámico que un sedán tradicional) y faros LED verticales inspirados en el EV9, el SUV eléctrico insignia de la marca. El resultado es un sedán que se aleja del formato clásico y apuesta a una estética más expresiva y contemporánea.
El interior del K4 tiene un elemento que llama la atención de entrada: una triple pantalla panorámica de casi 30 pulgadas en total. No es una sola pantalla gigante sino tres módulos integrados, el panel de instrumentos digital de 12,3 pulgadas frente a la conductora, la pantalla central multimedia táctil de 12,3 pulgadas con Android Auto y Apple CarPlay inalámbrico, y una tercera pantalla de 5 pulgadas dedicada exclusivamente al climatizador bizona. Todo en línea, todo sin cables.
El resto del equipamiento acompaña: butacas delanteras calefaccionadas y ventiladas, cargador inalámbrico para el celular, puertos USB-C adelante y atrás, iluminación ambiental personalizable en tablero y puertas, sensores de lluvia y crepuscular, acceso inteligente con encendido por botón y encendido remoto. También incluye cámara de retroceso con guías dinámicas, sensores de estacionamiento delanteros y traseros, y alerta de ocupación trasera (ese sistema que avisa si quedó alguien en el asiento de atrás al apagar el auto).
Uno de los pilares de este lanzamiento es el respaldo en seguridad. El K4 llega a la Argentina con credenciales sólidas:
En sistemas activos, el K4 incorpora el paquete Kia Drive Wise con frenado autónomo de emergencia delantero, asistencia de pre-colisión en punto ciego y en tráfico cruzado trasero, mantenimiento y seguimiento de carril, control crucero adaptativo con Stop & Go, sensor de atención al conductor, alerta de salida segura y luces altas automáticas. Seis airbags de serie, freno de estacionamiento electrónico, anclajes ISOFIX y sistema de freno multi-colisión (ese que activa los frenos automáticamente después de un primer impacto para evitar que el auto siga moviéndose).
El K4 viene con un motor 2.0 atmosférico de 150 CV y 192 Nm de torque, asociado a una caja automática de 6 velocidades con convertidor de par. No es un motor turbo ni de alta performance, es un motor pensado para la confiabilidad y el uso cotidiano, con cambios suaves y consumo razonable. La suspensión independiente en ambos ejes (MacPherson adelante y Multi-Link atrás) contribuye a un ride cómodo en ciudad y en ruta, sin que el auto se mueva demasiado en las curvas. La dirección es asistida eléctricamente, lo que hace que sea liviana de maniobrar, un punto que se agradece especialmente en el estacionamiento.
Pronto tomaremos el volante para realizar nuestra prueba de manejo y contarles nuestras sensaciones reales al conducir.
Hablamos de miedo, hablamos de fobia, hablamos de pánico, hablamos de temor. Todos circ...
Aprender a manejar, no importa la edad.
Hace un tiempo les preguntamos a las que habían aprendido a manejar en academias, cuále...