Con más de 1.000 km de autonomía total, 204 CV de potencia y un completo paquete de tecnología y seguridad, la nueva Captiva PHEV marca un nuevo paso de Chevrolet en el camino hacia la electromovilidad.
Después de una preventa exitosa con más de 100 unidades vendidas en el último bimestre de 2025, Chevrolet lanza oficialmente la Captiva PHEV en Argentina, marcando el debut de la marca con un híbrido enchufable en nuestra región. Este modelo se suma a la estrategia de electrificación de Chevrolet, que empezó con el Spark EUV y que cerró el año como el eléctrico más vendido del país.
La Captiva PHEV se ofrece en versión Premier, con un combo de confort, seguridad y un sistema híbrido que combina un motor naftero y uno eléctrico, alcanzando 204 CV y 310 Nm de torque, con una autonomía de más de 1.000 km.
En la presentación en Cariló, pudimos probar la Captiva PHEV en un breve trayecto urbano y la verdad es que la impresión inicial fue muy buena. El habitáculo se siente moderno y bien terminado, con materiales de calidad y detalles en simil madera que suman elegancia. El puesto de manejo es súper intuitivo, con dos pantallas bien resueltas: una de 8,8 pulgadas para el panel de instrumentos y otra táctil de 15,6 pulgadas para el sistema multimedia. Además, los asientos delanteros son muy cómodos y el espacio en las plazas traseras es generoso.
La combinación del motor naftero de 1.5 litros y la batería de 20,5 kWh da como resultado una potencia combinada de 204 CV y 310 Nm, con una autonomía que supera los 1.000 km. En ciudad, la Captiva puede moverse en modo eléctrico hasta 90 km, y la batería se recarga también con frenado regenerativo. La tecnología de carga es muy versátil: se puede usar corriente alterna domiciliaria o carga rápida en corriente continua.
La Captiva llega exclusivamente en versión Premier, lo que implica un equipamiento de seguridad completo. Además de los 6 airbags y controles de estabilidad de serie, incorpora un paquete de asistencias a la conducción. Entre las más sobresalientes, se destacan:
Un dato clave en su llegada es el beneficio arancelario. Al igual que otros modelos electrificados, la Captiva ingresa sin pagar el arancel de importación del 35%, gracias a las políticas vigentes para vehículos con un valor FOB (en puerto de origen) de hasta 16.000 dólares.
Hablamos de miedo, hablamos de fobia, hablamos de pánico, hablamos de temor. Todos circ...
Aprender a manejar, no importa la edad.
Hace un tiempo les preguntamos a las que habían aprendido a manejar en academias, cuále...