Siete plazas reales, un despliegue tecnológico de última generación y un nivel de confort pensado para familias numerosas que exigen equipamiento sin concesiones. Así es la nueva apuesta de Chery que busca romper el molde de las SUV medianas. Tomamos el volante y te compartimos nuestras sensaciones.
El segmento de las SUV con tres filas de asientos en Argentina sumó un jugador que no pasa desapercibido. La Chery Tiggo 8 Pro se presenta como el buque insignia de la marca, intentando equilibrar una presencia imponente con una dinámica de manejo que sorprende por su firmeza.
Desde afuera logra algo difícil: ser elegante sin ser aburrida. Lo que más llama la atención es su parrilla delantera, que tiene como unos “diamantes” cromados que brillan y le dan mucha personalidad. Es una camioneta que se ve moderna y elegante, con luces LED muy finitas que le quedan muy bien y unas llantas grandes que completan ese look de vehículo robusto. No es solo una cara bonita; tiene ese porte de camioneta imponente que te hace sentir que vas en un auto de un segmento superior, pero sin ser exagerada.
Al tomar el volante, la primera sensación es de confianza absoluta. Notás enseguida que estás en una camioneta “en serio”: se siente robusta, firme y bien plantada. Lo que más te va a gustar es que, a pesar de ser grande, es muy fácil de llevar y no se balancea nada cuando tenés que doblar o agarrar una curva, algo que te da una tranquilidad enorme. Ese “aplomado” que sentís se debe a un sistema de suspensión trasera independiente que trabaja para que el auto no se mueva de más, un detalle de calidad que no suele ser tan común en camionetas de este tamaño.
Esa misma frescura se nota cuando pisás el acelerador. El motor 1.6 Turbo de 186 CV responde al toque: tiene fuerza de sobra para salir rápido en un semáforo o para pasar un camión en la ruta con total solidez. Además, la caja automática hace los cambios de forma tan suave que ni te das cuenta de que están pasando. Está pensada para que el viaje sea un placer y no sientas ningún tironeo, ideal para que vos y tu familia disfruten de un andar súper relajado.
Sobre el consumo, hay que tener en cuenta que estamos al volante de una camioneta de siete plazas, por eso la clave está en tu pie derecho. Si sos de acelerar fuerte en cada semáforo, tené en cuenta que el motor turbo va a gastar más para mover esos casi 1.700 kg. En cambio, si manejás de forma fluida y tranqui, el gasto se mantiene en rangos razonables, con un promedio de 10,6 km por litro. Es una camioneta que te premia si la llevás relajada.
Desde el primer momento la Tiggo 8 Pro te hace sentir bienvenida. Esa música suave que te recibe al abrir la puerta es uno de esos detalles que sorprenden y te invitan a disfrutar del viaje. El interior es su carta de presentación más fuerte:
A todo esto le sumamos un ambiente de materiales blandos y un despliegue digital que domina el tablero, pero que también cuenta con opciones analógicas que muchas veces simplifican.
Interior.
Espacioso, luminoso y tecnológico.
En esta materia cuenta con un ecosistema preventivo, con un sistema de frenos ABS con distribución electrónica de la fuerza de frenado (EBD), seis airbags y anclajes Isofix. Incorpora una completa suite de asistencias que monitorean el entorno de manera constante, como control de estabilidad y tracción, asistente de arranque en pendientes, alerta de colisión frontal con frenado autónomo de emergencia, alerta de mantenimiento de carril, alerta de tráfico cruzado trasero, control de crucero adaptativo, limitador de velocidad y conmutador automático de luces.
Y mientras grabábamos probamos el sistema DOW (Door Open Warning): el auto te avisa mediante alertas sonoras y luces si viene una bicicleta o un auto para que no abras la puerta en el punto ciego. Además, sus cámaras son de otro nivel. El modo de chasis transparente es una herramienta de precisión. En las rampas estrechas de los estacionamientos de la City, donde cada centímetro cuenta para no arruinar las llantas, ver exactamente por dónde pisan las ruedas a través del chasis es un chequeo que tranquiliza. Cuando no lo usás en modo transparente, el sistema 360° cumple perfectamente para que te quedes tranquila de que no vas a tocar nada.
Para entender el presente de este modelo, hay que mirar el camino recorrido. Chery fue la primera automotriz china en desembarcar en el país, allá por 2008, y casi 20 años después, es la única de su origen que logró sobrevivir a los vaivenes de nuestra economía, con un parque automotor de 55.000 unidades rodando. Tras un período de bajo perfil bajo su anterior importador, la marca tomó un nuevo impulso a mediados de 2025 al pasar a manos del Grupo Corven. Esta nueva etapa no es solo un cambio de mando, sino una apuesta renovada que busca profesionalizar la postventa y actualizar una gama que ahora apunta a estándares mucho más altos.
En cuento a este modelo, la Chery Tiggo 8 Pro llega con argumentos sólidos para pelear el liderazgo en el nicho de las familiares de siete asientos. Es una SUV que prioriza la experiencia a través de un confort de marcha superior y una dotación tecnológica que simplifica la conducción diaria. Para quienes busquen un vehículo robusto, seguro y capaz de transportar a una familia numerosa con un nivel de lujo que sorprende, la propuesta de Chery es, hoy, una de las más racionales. El precio es de 46.600 dólares (febrero 2026), y ofrece una garantía de 7 años o 150.000 km transferible (lo que ocurra primero).
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